Instituto Venezolano de Investigaciones Cientificas 
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IVIC cuenta con un insectario dinámico y amplio para la investigación

Prensa IVIC.- En el Centro de Microbiología y Biología Celular del Instituto Venezolano de Investigaciones científicas (IVIC), se encuentra el insectario “Octavio Suárez”, designado en el año 2008 bajo la gestión del doctor Ángel Viloria como Unidad de Servicios e Investigación adscrita a la jefatura del centro, siendo designada como jefe (E) de la Unidad la entomóloga Silvia Hurtado Maca.

Los espacios ocupados hoy día por el insectario forman parte de la historia del instituto. En el transcurso del año 1959 se encontraba en pleno crecimiento el IVIC dirigido por el doctor Marcel Roche, y le confió la formación del Departamento de Virología al doctor Gernot H. Bergold, destacado científico en virus de insectos que afectan a los humanos y animales y en virus de importancia económica. El doctor Bergold luego construyó el Centro de Virología “Luis Daniel Beauperthuy” en 1964 con la investigación orientada hacia los virus transmitidos por artrópodos (Arbovirus). Este centro luego pasó a denominarse Centro de Microbiología y Biología Celular (CMBC).

Se requería del apoyo entomológico para la identificación, cría y replicación viral en mosquitos y otros insectos; por tal motivo, se recomendó para el cargo a Octavio Suárez, quien tenía una experiencia de diez años como adjunto al doctor Pablo Cova García, eminente entomólogo (Jefe del Departamento de Estudios Especiales de la División de Malariología con sede en Maracay, estado Aragua). Con el tiempo se hizo posible que se firmara un convenio entre IVIC-MSAS en 1976 para el “Estudio Epidemiológico de la Encefalitis Equina Venezolana (EEV) y otras arbovirus”.

En esa misma época, el Laboratorio de Entomología fue transformado en el Servicio de Epidemiología del CMBC y el 13 de diciembre de 2001 se designó con el nombre de “Insectario Octavio Suárez” en honor a los aportes de este insigne trabajador, quien a su vez en el año de 1977, fue propuesto custodio del valioso material entomológico donado al IVIC por Doña Rosario Beauperthuy de Benedetti, recolectado por el ilustre sabio doctor Louis Daniel Beauperthuy (1807-1871) durante una epidemia de fiebre amarilla en Cumaná, estado Sucre en 1857. A pesar de las malas condiciones de conservación de los insectos, Suárez logró identificar entre ellos un díptero con 80 % de características del Aedes aegypti, señalado por Beauperthuy como el vector transmisor de la enfermedad.

Muchos se preguntarán ¿qué es un insectario? y en palabras sencilla de Lourdes Acuña González, profesional asociado a la investigación de la Unidad de servicio e investigación “Octavio Suárez”, comenta que comúnmente se considera como un lugar donde se guardan insectos, pero el insectario del IVIC cuenta con varias áreas teniendo presente la bioseguridad, siendo muy dinámico y amplio en sus labores y actividades. Aquí “se cría y mantiene el ciclo de vida de mosquitos que son vectores de patógenos causantes de enfermedades tropicales dengue y malaria principalmente, como también presta servicio con donación de material biológico con fines de investigación y docencia, colaboración y apoyo técnico en proyectos de investigación, formación de talento, se realiza trabajo de campo e identificación de los mosquitos colectados. En el laboratorio se desarrolla el ciclo biológico con mantenimiento y la expansión de varias cepas locales de mosquitos Aedes sp, para el estudio de la ecología y comportamiento de las mismas en condiciones de laboratorio. El insectario cuenta con esas bondades”.

En el 2002 a través del proyecto intergrupal denominado “Estudios de la diversidad genética y competencias vectorial de mosquitos transmisores del dengue y la malaria en Venezuela”, se logró la recuperación de las actividades de investigación en el área de vectores, dándole un impulso a los estudios de estas enfermedades en el instituto.

El Insectario “Octavio Suárez” fue propuesto como “centro de referencia para la región Latinoamericana” durante el Taller Internacional de Centros Colaboradores OMS y de Instituciones de Excelencia Científica de la Región de las Américas, celebrado en la ciudad de La Habana, Cuba. Debido a que cumple con todas las normas técnicas internacionales requeridas para ser denominado un buen insectario, el cual requiere nivel de Bioseguridad 2 (NB-2), sirviendo como modelo para el diseño de insectarios de la región.

“En el insectario nos especializamos en la cría y manejo de vectores, reconocimiento de especies, diferenciación morfológica entre mosquitos e identificación taxonómica, brindamos apoyo técnico profesional y prestamos el servicio de donación de material biológico para la investigación o docencia, así como en universidades del país en el área de entomología”.

La profesional asociada a la Investigación explicó el proceso de la alimentación sanguínea de las hembras para la infección, y cómo se logra el desarrollo del ciclo de vida del patógeno en el interior de las mosquitas bien con parásitos de Plasmodium o con virus de dengue. Posteriormente, cada laboratorio genera los ensayos y análisis de interés acorde a sus líneas de investigación. De igual manera, explicó las técnicas de disección de mosquitos, de microdisección para la extracción de las ovariolas o de las glándulas salivares de las mosquitas.

“Trabajamos en condiciones especiales de bioseguridad, y en el cuarto de cría y mantenimiento, de infección y de cuarentena bajo un ambiente controlado de temperatura de 26 ± 2°C y una humedad relativa de 70 %, con un período de luz-oscuridad de 12 horas”.

Líneas de investigación

* Desarrollo del ciclo biológico con mantenimiento y expansión de varias cepas locales de mosquitos Aedes sp, para el estudio de la ecología y comportamiento de las mismas en condiciones de laboratorio.

* Estudio de los vectores implicados en la transmisión de enfermedades tropicales; dengue (Aedes aegypti) y malaria (Anopheles sp).

*Dinámica de las cepas locales Ae aegypti y Ae albopíctus en la transmisión del Chikungunya, patógeno con potencial epidémico en la zona Caracas –Aragua.

Igualmente, trabajan con los insectos como indicadores por el cambio climático; el cambio en el comportamiento de estas poblaciones en sus hábitats naturales y el desplazamiento que pudiera darse en las cepas locales.

¿Cuál es el potencial del insectario para el control biológico de enfermedades en el país?

“Nosotros tenemos la capacidad para apoyar en la recolección de insectos, la identificación morfológica de los mismos, en zonas endémicas o donde se reporten brotes de enfermedades como dengue y malaria principalmente, posteriormente con estudios y análisis que realicen los laboratorios de Inmunoparasitología y Biología de Virus respectivamente, se puede orientar apropiadamente programas de control y vigilancia epidemiológica, es esas áreas”, explicó Acuña González.

¿A través de que medio se puede hacer contacto con la Unidad?

Pueden escribirnos a través de los correos-e sihurtad@gmail.com y louacunag@gmail.com. También contamos con los números telefónicos: 0212-5041894/ 5041878.

Y a través de la Gerencia de Desarrollo Comunitario

Por: Edith García

Fotos: Luis Maizo

Eisamar Carolia Ochoa Contreras

Antropóloga (UCV). MSc en Procesos Sociopolíticos y de Integración Venezolanos, Latinoamericanos y Caribeños (IDEA).

Diplomante en Economia Política (CLACSO). Investigadora, conferencista y autora de diversos artículos y libros en las áreas de soberanía alimentaria, antropología de la subsistencia, agroecología, historia de la alimentación y la agricultura e investigación acción participativa. Activista social en agroecología y praxis autogestionarias. Presidenta de la Fundación de Investigaciones Sociales Diversidad.