Innovación científica venezolana impulsa el bienestar bovino y la economía circular

Prensa IVIC/ Edith García.-  El desarrollo de tecnologías sostenibles para el sector agropecuario sumó una propuesta clave durante la ExpoAvisa, evento que se celebró en el estado Aragua los días 24 y 25 de septiembre. La iniciativa planteó un sistema de entrega dirigida para ganado vacuno que busca optimizar la digestión animal, reducir las emisiones de metano y transformar los desechos del campo en insumos de alto valor.

El proyecto, titulado “Inmovilización de Organismos Eficientes de Montaña en Matrices Carbonosas”, es impulsado por el ingeniero Ramón Henríquez, adscrito al Laboratorio de Tecnologías Químicas Marinas del Centro de Estudios Oceanológicos y Antárticos, bajo la jefatura del doctor Guillermo Centeno.

“Esta propuesta integra dos líneas de producción independientes que se complementan para la entrega al sistema bovino, el uso de biochar obtenido por pirólisis de residuos lignocelulósicos agroindustriales y la incorporación de microorganismos eficientes de montaña. Buscamos aprovechar lo que habitualmente se considera basura para convertirlo en un recurso dentro de un esquema de economía circular”, explicó Henríquez.

Nutrición, salud animal y mitigación ambiental

La tecnología aprovecha las propiedades del biochar, un material totalmente carbonizado con alta capacidad de capturar compuestos, para albergar microorganismos capaces de digerir celulosa y lignina, componentes del pasto cuya asimilación biológica resulta compleja para el ganado.

“Al facilitar la digestión de estos componentes, el animal obtiene un mayor rendimiento nutricional y una mejor ganancia de peso. Adicionalmente, el biochar activo ayuda a inhabilitar micotoxinas y mitiga la producción de metano en el sistema ruminal. Esto representa un avance directo en la salud del vacuno, reduciendo problemas de meteorismo o inflamación por gases”, señaló el especialista.

Proyección técnica e impacto en el sector productivo

Actualmente, la investigación se encuentra en fase de laboratorio, enfocada en la caracterización termodinámica y cinética del biochar, así como en el diseño de reactores para su obtención. El desarrollo prevé articularse con los avances en microorganismos eficientes alcanzados por el doctor Saúl Flores, jefe del Laboratorio de Estudios de Suelos del  Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Respecto al impacto directo en el campo, Henríquez enfatizó la sostenibilidad del ciclo, señalando que “el proceso inicia con el residuo agroindustrial, se procesa en biochar, se inocula y se suministra al ganado. Posteriormente, las excretas del animal actúan como un fertilizante enriquecido para los suelos donde crecerán nuevas plantas, cerrando un ciclo sin desperdicios. Para el productor venezolano, esto significa mayor independencia frente a fertilizantes comerciales y una reducción significativa en los costos operativos”.