
Prensa IVIC/ Edith García.- En un rincón del planeta donde la comunidad científica desafía las estadísticas y las dificultades cotidianas, el talento venezolano acaba de marcar un hito histórico en la ciencia de vanguardia. El doctor Ismardo Bonalde, investigador titular longevo del Centro de Física y Jefe del Laboratorio de Temperaturas Bajas y Licuefacción del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), ha sido galardonado con el prestigioso Premio Internacional de Física Bernard Coqblin 2026.
Este reconocimiento premia casi tres décadas de una línea de investigación dedicada a la superconductividad y a los sistemas fuertemente correlacionados, posicionando a Venezuela en el mapa universal de la física del estado sólido, la mecánica y cuántica de temperaturas bajas, compitiendo de tú a tú con potencias de la talla de China, India y otras.
El doctor Bonalde es el único científico en el país que trabaja con sistemas fuertemente correlacionados y uno de los pocos que se adentra en el fascinante mundo de la superconductividad. Su trinchera es el único laboratorio en Venezuela capaz de domar las bajas temperaturas para estudiar fenómenos que desafían la lógica común.
¿Qué es la superconductividad?
Es un fenómeno cuántico que ocurre a temperaturas extremadamente bajas. A diferencia de un cable común que se calienta cuando pasa la corriente eléctrica (debido a la resistencia), en un material superconductor la electricidad fluye libremente, con una intensidad alta y sin generar una sola pizca de calor.
Bonalde estudia el comportamiento de los electrones que generan el fenómeno de la superconductividad. En algunos casos, estos electrones son parte de un conjunto donde ellos actúan coherente y correlacionadamente. Es decir, actúan uno dependiendo de otros. Estos son los sistemas fuertemente correlacionados.
«Se mueven o actúan juntos; uno afecta al resto y el resto afecta a uno. Su masa parece «magnificarse» producto de la interacción entre ellos, explica el físico de forma sencilla. Al enfriar el sistema, otros fenómenos pierden intensidad y es allí, en el frío extremo, donde la magia de la superconductividad aparece”.
«No me saquen de la ecuación todavía»
Más allá de las complejas fórmulas matemáticas y los equipos del laboratorio de temperaturas bajas, la verdadera esencia de este premio radica en el factor humano, su entrega y su dedicación. El trabajo apasionado del talento nacional.
«La obtención del premio reconoce el trabajo que se viene haciendo en un país donde el área de la superconductividad y los sistemas de electrones fuertemente correlacionados no está muy desarrollada. Hay grandes países donde esta área tiene un desarrollo no muy elevado. Así que, es gratificante que se reconozca la contribución al conocimiento desde un país pequeño y de poco desarrollo científico e industrial, como el nuestro, en un escenario donde participan grandes potencias mundiales», afirma Bonalde con profunda emoción.
Para el investigador, la mayor satisfacción no es el trofeo en sí, sino el haber demostrado que la ciencia de primer nivel se puede cosechar en casa, junto a la juventud venezolana.
«Haberlo hecho acá con mis estudiantes, eso es lo más maravilloso y una satisfacción tremenda. Uno no espera estas cosas, pero cuando las recibe se da cuenta de que es bonito. Es un impulso para seguir haciendo más cosas. Se deja un legado a las nuevas generaciones», confiesa el galardonado entre risas y con una vitalidad contagiosa. «Tengo energías; no me saquen de la ecuación todavía».




